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UN MUNDO DE PROTECCIÓN DE LOS BUITRES

miércoles, 27 de febrero de 2013

ALIMOCHE CANARIO-Neophron percnopterus


El alimoche colonizó Canarias con la llegada de los humanos

Los buitres llegaron a las islas hace 2.500 años y los guirres son ahora mayores que sus 'primos' peninsulares

·                                 Los buitres llegaron a las islas hace 2.500 años y los guirres son ahora mayores que sus 'primos' peninsulares
ALICIA RIVERA Madrid 13 DIC 2010 - 18:25 CET
Toda la actualidad científica en la sección de EL PAÍS
Los alimoches, o buitres egipcios, colonizaron las Islas Canarias a raíz de la llegada de los primeros pobladores y sus animales, hace unos 2.500 años, según muestra un estudio del CSIC. Antes no habría en las islas alimento suficiente para sostener una población de esta ave carroñera, llamadas guirre en Canarias. "La introducción de fuentes de alimentos nuevas y abundantes por parte de los humanos habrían permitido no solo la colonización de los alimoches, sino también su expansión demográfica y su adaptación putativa al nuevo medio ambiente de las islas", explican los investigadores. Claro que la ayudainvoluntaria prestada hace 25 siglos a esta especie, convertida después en subespecie, se invirtió con el paso del tiempo y desde hace unas décadas está en gravísimo riesgo de extinción. Los venenos utilizados en el terreno y los tendidos eléctricos son las causas principales, pero no las únicas, del retroceso del alimoche, ya confinado a Fuenteventura, Lanzarote (algunos ejemplares) y los islotes del Chinijo.
Rosa Agudo, investigadora de la Estación Biológica de Doñana (CSIC) y sus colegas, han hecho análisis de comparación genética y de morfología de guirres y alimoches de la península ibérica. Lo explican en la revista BMC Evolutionary Biology. Los científicos han estudiado 143 buitres egipcios ibéricos y 242 de Fuenteventura.
El alimoche Neophron percnopterus) es el más pequeño de los buitres ibéricos; se alimenta de restos de carroña de ganado y de cadáveres de animales como conejos y reptiles, y cría en picos y roquedos. Es un ave migratoria que pasa el invierno en África (se septiembre a marzo). El retroceso crítico de las poblaciones se asocia directamente a problemas como la ingestión de venenos utilizados en cotos de caza, la reducción de fuentes de alimentación (por ejemplo, conejos) y el envenenamiento por plomo (de la munición alojada en las presas), según informa los expertos de la organización medioambiental WWF, que tiene en marcha la campaña El viaje del alimoche. Además, destaca el envenenamiento de los buitres por plomo debido al consumo de presas heridas o muertas por perdigones.
El guirre (Neophron percnopterus majorensis), la única ave rapaz carroñera de Canarias, es una subespecie del alimoche y es sedentaria en lugar de migratoria. Llega a pesar un 18% más que el buitre egipcio peninsular y su longitud es un 3,9% superior, según explicó un equipo de la Estación Biológica de Doñana en un estudio titulado El alimoche canario, una nueva subespecie en peligro de extinción, dirigido por César Javier Palacios. Es el ave más grande de las Canarias y desapareció ya completamente en Tenerife y en Gran Canaria
"El establecimiento de la población insular tuvo lugar hace unos 2.500 años, lo que encaja con el tiempo de la colonización humana", explican ahora Agudo y sus colegas. "Nuestros resultados sugieren que la actividad humana puede disparar la divergencia evolutiva y que este proceso puede tener lugar en una escala de tiempo relativamente breve".

lunes, 25 de febrero de 2013

MARAVILLOSA EVOLUCIÓN,Bigotudo y Quebrantahuesos

¿Existe evolución convergente en los caracteres
Fenotípicos del Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) y el
Bigotudo (Panurus biarmicus)?
Ignacio García Peiró
C/ El Salvador, 17-4ºD. 03203 Elche (Alicante). E-mail: peiro7@yahoo.es
RESUMEN
De entre las especies ibéricas de aves con marcados rasgos ornamentales, dos de ellas, el Quebrantahuesos
(Gypaetus barbatus) y el Bigotudo (Panurus biarmicus), con gran distanciamiento filogenético actual,
Comparten caracteres fenotípicos muy similares (presencia de negras bigoteras, cola alargada y color rojizo anaranjado
En la mayor parte del cuerpo). Sin embargo, aparentemente éstos operan por mecanismos de
Selección muy similares (señalización de estatus social, selección sexual y selección de hábitat), lo que podría
ser un ejemplo de evolución convergente.
Palabras Clave: Quebrantahuesos, Gypaëtus barbatus, Bigotudo, Panurus biarmicus, caracteres
Fenotipicos, evolución convergente.


El Quebrantahuesos(Gypaetus barbatus) es un buitre del viejo mundo, perteneciente actualmente a la Familia Accipritidae y hasta hace poco catalogado en España en peligro de extinción,sin embargo gracias a la colaboración de Asociaciones proteccionistas de la naturaleza, grupos de biologos,ONGs y muchos mas colectivos la tendencia es creciente, en el caso del Bigotudo(Panurus biarmicus) este pequeño paseriforme con una población fragmentada por el reducido tamaño de sus poblaciones y lugares de habitabilidad, es preocupante y si podemos decir que se ve reducida cada vez mas.
Los factores determinantes de los descensos de poblaciones son varios desde cambio climatico, venenos, pesticidas, desaparición de zonas húmedas, falta de alimento…..etc.

Ambas especies mantiene un sistema de distribución metapoblacional en España, en el que no existen apenas conectividades entre áreas; dentro de las regiones ornitogeograficas en las se clasifica la avifauna española, la primera de ellas está predominantemente ubicada en la región de Aragón y del valle del Ebro, la segunda en los Pirineos.
Las variables ambientales que mejor discriminan entre ambas zonas son las precipitaciones anuales y los zonas de cultivos de secano, existen zonas marginales de distribución entre el Bigotudo y Quebrantahuesos en el Sur del levante, el Hondo, las Salinas de Santa Pola y las Sierras de Cazorla y Segura, observamos la separación de estas zonas de las que consideramos ornitogeograficas principales de reproducción y hábitat.
Ambas especies tiene estructuras ornamentales homologas: bigoteras de color negro en la base del pico, largas colas y colores rojizos anaranjados en la parte ventral.
La teoría de Darwin sobre la evolución de la selección natural y sexual (1859,1871) postula que aquellos atributos que incrementan la aptitud biológica en términos de supervivencia y fertilidad aumentan por selección su frecuencia en la población en sucesivas generaciones, mientras que aquellos atributos costosos y elaborados evolucionan por selección entre individuos del mismo sexo o individuos de distintos sexos.
También la teoría de la selección natural sostiene que la convergencia de rasgos funcionales, morfológicos y estructurales de especies filogenéticamente no relacionadas son el resultado de mutaciones al azar, bajo similar medio ambiente y similares presiones de selección.
Ante la teoría de la selección natural y sexual, los atributos homólogos del Bigotudo y el Quebrantahuesos podrían presentar la misma funcionalidad aun no siendo relacionados filogenéticamente.
¿Qué importancia tiene el color rojizo?
En el Quebrantahuesos(Gypaetus barbatus) la funcionalidad de su coloración rojiza no esta todavía muy clara,la teoría de que untan con óxido de hierro en sus baños como de una función de cosmética y o para señal dominante dentro de su estatus, también existen teorías que el óxido serviría como bactericida, claro que esto significaría que los jóvenes e inmaduros tendrían mas posibilidades de contraer enfermedades, también hay teorías de que este color rojizo se usaría como señal de atracción entre parejas mas rojizo mas posibilidad de atraer hembras o en su caso de fijar la selección en hembras con mas colorido.
¿Dónde convergen las señales entre ambas especies?
En los Bigotudos seria establecer estatus sociales y selección sexual, la dieta del Bigotudo prácticamente insectívora en verano a pasar a granívora en invierno es decir un destacado contraste alimentario, indican que ingieren piedrecillas para adaptar su estomago a estos cambios, la ingestión de gastrolitos ha sido comprobada en aves del Cretácico como una adaptación a los fuertes cambios climáticos y alimentarios, hay datos sobre la ingestión de areniscas.
Hay informes que indican que la ingestión de piedras puede tener un papel importante en la adaptación del colorido del plumaje como señales indicadas anteriormente de poder territorial y dominio sexual
¿Las bigoteras?
En el Bigotudo su funcionalidad es un mecanismo de selección de parejas, las hembras seleccionan los machos con bigotera mas dotada y con mas tamaño, es posible que cuando comparten zonas de carrizos para alimentarse sea una señal indicativa a los ejemplares mas jóvenes quienes son los dominantes y como deben guardar el orden para alimentarse.
En el Quebrantahuesos la funcionalidad de la bigotera podría jugar un papel importante en la selección sexual, dentro de la competición entre machos para establecer el estatus social y la selección de la pareja.
¿La cola?
La cola en el Bigotudo es extremadamente larga, su función ha sido muy estudiada teorías donde se indica que tiene un papel selector en la selección sexual, otro de los factores determinantes para la selección de los machos por parte de las hembras el que tiene la cola mas larga es el elegido, si bien es también cierto que esto no ocurre al revés los machos no dan importancia a la largura de la cola de las hembras.
La cola también influye en como se mueven entre los carrizos sirviendo de balancín


CONCLUSIONES
 En el Bigotudo y en el Quebrantahuesos podrían existir múltiples rasgos ornamentales homólogos, colas largas, grandes bigoteras, color del plumaje rojizo, cumpliendo diferentes funciones en el mismo individuo, el color rojizo estatus, bigoteras atributos sexuales de selección y la cola como señal sexual y de hábitat, éste es un ejemplo de evolución convergente donde individuos de diferentes especies, separadas filogenéticamente comparten similares mecanismos de evolución,en la naturaleza existen ejemplos de evolución convergentes ejemplo entre plantas el arroz y el sorgo,insectos,cantos de cortejos ,coloraciones……etc

Referencia: Ignacio García Peiró es Doctor en Biología por la Universidad de Murcia.
Su tesis Doctoral versó sobre estudios de los passeriformes aplicados a la gestión del carrizal del parque natural del Hondo.
Ha publicado numerosos artículos sobre ecomorforfologia, ecologia migratoria, taxonomia, selección de hábitat y ecología de passeriformes palustres, su investigación también versa en las áreas de distribución marginales del Bigotudo….


 Faunaimagen: Lourdes y Jesús
fotografia: José Miguel Grande Gutierrez

miércoles, 20 de febrero de 2013

GYPAETUS BARBATUS-EL REY QUEBRANTAHUESOS

El quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) es un ave del orden de las Acciptriformes y de la familia accipitridae, de una longitud aproximada de un 1,05 metros a 1,25 metros, de un peso puede oscilar desde 4 hasta los 7 kilos, puede llegar a vivir hasta 40 años.
Sus alas largas, estrechas con aproximadamente  cuatro colores de plumaje en alas diferentes desde juvenil hasta la edad adulta, seria difícil clasificarla como necrófaga cuando en realidad es osteófaga su alimentación casi en su totalidad se compone de huesos.
En vuelo la podemos diferenciar del resto de aves carroñeras como los Alimoches o buitres por la silueta de su cola en forma romboidal como una cuña, la cabeza también hace de esta ave algo especial al tenerla cubierta de plumas diferenciándola del resto de carroñeras que carecen de ellas al tener por costumbre en su alimentación introducir la cabeza en las vísceras de los animales muertos.

 Cuando hacíamos especial hincapié en la característica de cómo rompía los huevos los alimoches debemos destacar en el quebrantahuesos como al no poder digerir huesos de gran tamaño se eleva con ellos y los deja caer en zonas rocosas para que se desmenucen en trozos pequeños, recordemos que no realiza masticación que los traga enteros, si es necesario llegan a ingerir pequeños roedores o pequeños reptiles.
 Hay que destacar el grave peligro que tuvo de extinción pero como siempre hay grupos y amigos de las aves que realizan labores que no tiene precio y que siempre estaremos infinitamente agradecidos de cuidar e introducir de nuevo en nuestros cielos a una de las aves mas emblemáticas y bellas del mundo, debo expresar mi sentir y decir en mayúsculas GRACIAS.
Hoy podemos observarlos en los Pirineos, Cordillera Cantábrica, por el Norte Áfricano, Centro África y Sur Africano, hay observaciones hasta las cumbres del Himalaya.

El color del plumaje varía enormemente con la edad ( guía de nuestros amigos de la Fundación Gypaetus). http://www.gypaetus.org/.

En mi tierra del Pirineo Navarro he tenido la gran suerte de poder observar una pareja apenas unos minutos pero fue tan grande la ilusión que me palpitaba el corazón a 200 pulsaciones, acompaño una malas fotos pero siempre hago hincapié en lo mismo una buena foto es de agradecer como no pero tampoco os desaniméis lo mejor de esto es poder observarlos en libertad, majestuosos con esa belleza que los caracteriza esa es la mejor foto de vuestra retina.

Tenemos la suerte que en el pirineo no llego a desaparecer y hemos podido observarlos de vez en cuando.
Hay citas de observaciones de nuestros amigos de la Rioja y de Burgos y la reintroducción en Cazorla y Segura.

SOS VENENOS.

Como siempre el hombre es uno de los factores con incidencia en la mortalidad de aves carroñeras al utilizar cebos envenenados, creo que ya basta de esta practica y lo siento así la defino SALVAJE E INCIVILIZADA, no tenemos bastante con llenar nuestros montes y campos de mierda de restos de plásticos, botellas y botes de pesticidas, torres de alta tensión, molinos, cables y si esto no fuera poco algún desalmado los abate a disparos.





 fotografias de José Miguel Grande en Navarra




Referencias

1.                             Wikipedia, BirdLife International 2008,Guia de aves de Omega(Lars Svensson,Mullarney,Zettersson)
2.                             GRACIAS A MIS AMIGOS LOURDES Y JESÚS POR CEDER SUS MAGNIFICAS FOTOGRAFIAS QUE CONTRIBUYEN A ENRIQUECER ESTE ARTICULO.
3.                             http://www.faunaimagen.com/faunahtm/gal_quebranta.htm
4.                             En este enlace podéis conocer el magnifico trabajo fotográfico de estos dos buenos amigos.

martes, 19 de febrero de 2013

NOTICIARIO-TODO SOBRE BUITRES(FUMARSE SUS CEREBROS)





20 MINUTOS .ES DEL 13/6/2010

Los buitres corren peligro de desaparecer en Sudáfrica porque se fuman sus cerebros


·                            Una leyenda dice que fumar cerebros secos de buitre da buena suerte.
·                            Su comercio se ha multiplicado con las apuestas para el Mundial.
  • 20MINUTOS.ES. 13.06.2010 - 23:31h
El buitre corre peligro de desaparecer en Sudáfrica. La razón, apostantes que confían en las supuestas propiedades mágicas que otorgan sus cerebros fumados.
Por muy macabro que pueda sonar, así lo han denunciado varias asociaciones en defensa de los animales estos días, en los que precisamente se celebra el Mundial de fútbol. Muchos sudafricanos creen en los poderes adivinatorios y la buena suerte que, según la leyenda, otorga el cerebro seco de un buitre si éste se fuma, tal y como recogen en Sky News.
Muchas especies de buitres están en peligro en todo el mundo pero resulta alarmante el caso de estos animales en Sudáfrica, donde las apuestas deportivas se han multiplicado por la cita futbolística y ha aumentado el comercio de cerebro de buitre.
"Están desapareciendo por diferentes motivos, como son la falta de alimento, el envenenamiento deliberado o su electrocución en torres de alta tensión, pero que se sume a todo esto la creencia de que sus cabezas proporcionan buena suerte se hace insoportable", alertaba estos días Mark Anderson, director ejecutivo de BirdLife South Africa.

Gamblers Betting On Dried Vulture Brains

2:42pm UK, Monday 07 June 2010


By Rob Cole and Emma Langman, Sky News Online
South Africa's vultures are being pushed into extinction by gamblers who believe smoking their dried brains will give them special powers, wildlife organisations have warned.
While British fans study the form book and the back pages, some South Africans believe the "muti" magic will help them predict football match results.
And they are hoping the World Cup will be a great opportunity for a big win.
Conservationists fear the birds, which are already facing global extinction, will be further threatened by the superstition.
Executive director of BirdLife South Africa, Mark Anderson, said: "Many vulture species across the world are in trouble.
"Our very own species in southern Africa is declining sharply for a number of reasons, including reduced food availability, deliberate poisoning and electrocution from electricity pylons.
"The harvesting of the bird's heads by followers of muti magic is an additional threat these birds can't endure."
The RSPB's Dr Chris Magin said: "One in every six of the world's birds of prey are facing extinction and during the past two decades vultures have virtually vanished from West Africa, South Asia and other parts of the world."
Steve McKean, from KwaZulu-Natal Wildlife, studies the affect of vultures due to muti magic.
Within half a century, the Cape vulture could become extinct in some parts of South Africa because of this "so-called 'traditional' use" of the bird, he said.
"In the worst case, the Cape vulture could be suffering population collapse within 12 years," he said.
There are 841 species of birds recorded in South Africa but 39 of these are considered threatened with global extinction.
Conservationists say most vultures killed for muti magic are poisoned with aldicarb, which is also lethal to humans.

domingo, 17 de febrero de 2013

El hombre que susurraba a los buitres


DIARIO EL PAIS DE CATALUÑA



Los buitres, decenas de ellos, planeaban sobre mi cabeza. El paisaje se abría en largos barrancos sobre un horizonte inabarcable. Hacía frío. Los grandes pájaros descendían majestuosos y hambrientos. Me pellizqué a través del anorak, pero no era un sueño. Al cabo de un rato estaba sentado en medio de dos centenares de enormes buitres leonados. Uno se acercó con un caminar zancajoso hasta menos de un metro de mi cara y, lamiéndose el pico, me escudriñó con sus grandes ojos marrones que aparentaban indiferencia. Yo tragué involuntariamente saliva y procuré parecer muy vivo.
Tal y como están los tiempos ir a ver buitres es sin duda una actividad aleccionadora. Eso me dije cuando una amiga, Gemma, me propuso una excursión para observar a esas aves en Huesca. “¿No te gustan tanto los pájaros? Pues allí vas a tener más de los que te imaginas”. Me tenía que haber puesto en guardia el sonsonete pero, ya lo apuntó Esquilo, nos pierde la vanidad y yo me las doy de consumado birdwatcher, así que un viernes partimos un abigarrado grupo —una mayoría pensando más en la ruta del vino de Somontano que en las emplumadas criaturas— hacia nuestro Cáucaso particular, que en este caso se encontraba en el parque natural de la Sierra y los cañones del Guara, en el Alto Aragón.
Dado que en la aventura también participaba mi competidor más directo en la observación de aves, Evelio P., ducho en tantas triquiñuelas como yo a la hora de dar ánsar común por barnacla cuellirroja, me documenté extensamente sobre los buitres, para no perder comba y destacar en las sobremesas. Como siempre, acabé leyendo lo más inquietante. “Si usted camina deliberadamente entre un grupo de buitres cuando están comiendo se encontrará con unos monstruos siseantes que recelarán y escaparán volando hasta el árbol más cercano”, señala Roger Caras en Dangerous to man (Pelican, 1978). “Pero a veces no. Debe precaverse ante algunos individuos que no les gusta ser molestados y responden agresivamente ante las interferencias” (el subrayado es mío). En otro de mis libros de cabecera, Deadly animals, savage encounters between man and beast (Penguin, 2010), Gordon Grice es más concreto y, entre otras cosas, explica el caso de un motorista atacado por un buitre en Nueva Jersey y que tratando de escapar del ave se mató al chocar contra un coche. Sonaba ominoso.
Pasamos la noche en Carmen de Arnas, una encantadora y romántica hasta decir basta casa de turismo rural en Colungo. Tuve pesadillas, pero creo que fueron los gin-tonics.
A la mañana siguiente partimos hacia la gran aventura. Atravesando una tierra ancha y hosca pero grandiosa llegamos a Santa Cilia de Panzano, donde Laura, una especie de Marian de Sherwood encarnada en responsable del centro de interpretación del parque, nos puso en manos de José Manuel Aguilera (sic), presidente del Fondo de Amigos del Buitre (www.fondoamigosdelbuitre.org), que no es un fondo de inversión, sino una entregada asociación que vela por ellos, por los buitres. En pos de Manuel, un tipo notable donde los haya, caminamos por un sendero hacia el comedero en la montaña en el que se suministra pitanza a los buitres. Cuando vi que nuestro cicerone cargaba una carretilla con despojos ensangrentados empecé a preguntarme si aquello había sido una buena idea. Confíé en que los buitres sabrían distinguir entre una pata de cabra y yo.
El ánimo del grupo, que hasta entonces había sido de qué buenos son los padres escolapios, qué buenos son etcétera, mezclado con efluvios de Seagram’s, se fue ensombreciendo durante el ascenso hacia la pedriza de Santa Cilia, especialmente cuando empezaron a sobrevolarnos los primeros buitres, grandes como B-29, atraídos por la presencia de Manuel —que se había puesto un llamativo impermeable rojo sangre— y su promesa de carroña.
A la vista de que en el lance Manuel era el hombre a tener a favor traté de intimar con él, de especialista a especialista, haciendo ostentación de mis binoculares Swarovski y subrayando qué distinto era yo del resto de la tropa, incluido un ornitólogo inglés que se nos había sumado. Manuel me miró con el interés que uno pone en un zarapito vulgar mientras yo le hablaba, jadeando al caminar, de los marabúes del Mara River y de la devoción de los antiguos egipcios por los buitres, que los hicieron representación de la diosa Nekhbet y colocaban en sus garras el signo de infinito, shen.
Pero él iba explicando cosas a su aire, aleccionando al grupo y preparándolo cuidadosamente para el encuentro. “Los buitres son una república, todos vigilan, todos comen, así ha sido siempre”, decía entrelazando de manera hipnotizante en su relato ciencias naturales, experiencias personales y sabiduría popular. Qué tipo. “No vienen aquí por hambre, ya lo hacían antes de que en 2005 cerraran los muladares, les gusta el sitio”. Manuel, que cantaba sus virtudes —son fieles a la pareja, no atacan a seres vivos, comparten, no se pelean, son sostenibles— deplora que las cosas no van bien para los buitres (¡toma!, ni para nadie). Les tiene un cariño especial. “Son muy limpios, tienen que serlo dado su oficio; se están acicalando continuamente y tienen un ácaro que se les come los restos de carne podrida que les queda entre las plumas. También se orinan y excrementan en las patas para desinfectarse”. Carlos Trías, que le ayudaba con la carretilla, puso una cara rara. Los buitres, entretanto, se iban juntando en la pedriza emitiendo un gruñido intranquilizador. “Aquí grabaron sus voces los de Hollywood para ponerlas a los dinosaurios de Parque Jurásico”, apuntó alegremente Manuel. Sus últimas instrucciones antes de acceder al lugar de encuentro y hacernos sentar en el gran anfiteatro natural no dejaron de parecerme inquietantes: “No acerquéis las manos, los picos cortan como bisturíes. Fijaros si se excitan: les sale un moquillo por la nariz y estornudan”. Me dije que al primer estornudo yo me lanzaba pedrera abajo, y que me pillaran.
Así que de repente ahí estábamos, sentados, muy quietos, entre una multitud de alados necrófagos, dos centenares largos, contó Manuel, que se zamparon en segundos el contenido de la carretilla volcada. Cada uno de nosotros permanecía enfrascado en sus pensamientos. Los míos eran sombríos.
“Bueno, pues esta es mi familia, parte de ella”, explicaba con voz tierna Manuel. “La cigueña se equivocó, trajo a casa un niño en vez de un buitre. Siempre me han gustado, siempre he querido ir con ellos. De pequeño me escapaba al muladar, me metía en una carcasa vieja y los esperaba”. ¿Y tienes todos los dedos?, inquirí en un susurro. “Todos”. Manuel continuó como si narrara un cuento en aquel ambiente sepulcral, en el que solo se oía el trasegar de carne y huesos. “Siempre he creído que llevaban las almas al paraíso”. El comentario conjuró en mí imágenes mucho menos amables de descarnamiento en el Tíbet. Cerré los ojos y al abrirlos me encontré frente a frente con la mirada de un buitre que a lo mejor se pensó que yo estaba muerto. Pegué un bote. Puso cara de decepción.
“Hora de marcharse”, anunció Manuel. Nos dijo que él se quedaba un poco más, gozoso de estar a solas con ellos. ¿Qué les vas a explicar, Manuel? “He de romper el hechizo, para que vuelvan a ser salvajes”, respondió, y supe que no era una broma. Y allí se quedó. A veces se duerme entre ellos. Al cabo de un rato volví la cabeza y me pareció que hablaba con las aves. El hombre que susurraba a los buitres. Lo observé, tendido, rodeado de los grandes pájaros que parecían escucharle atentamente, con cariño, casi con una suerte de amor. Y, para mi sorpresa, de vuelta entre la gente, me di cuenta de que sentía por el hombre de los buitres no solo una gran admiración, sino una enorme envidia.

jueves, 14 de febrero de 2013

NOTICIARIO-TODO SOBRE BUITRES

FOTOGRAFIA: JOSÉ MIGUEL GRANDE GUTIERREZ


www.elmundo.es

POR SU ASPECTO ENSANGRENTADO Y SUS POCO EDUCADAS MANERAS de comportarse, se diría que los asistentes a este banquete campestre son asesinos a sueldo o carniceros profesionales. Tal vez cirujanos sin título realizando unas prácticas ilegales. Nada más lejos de la realidad. Se trata de una inocente merienda de los miembros del servicio de limpieza medioambiental, un centenar de buitres leonados que se empeña en realizar su trabajo a conciencia.
Hace sólo unos minutos, al amanecer, sobrevolaban los cortados que encauzan el río Riaza, muy cerca de Montejo de la Vega (Segovia). Han aprovechado las cálidas corrientes térmicas para elevarse por encima de un paisaje escarpado y rocoso. Parecían cometas de seda enganchadas a las nubes. De repente, como si los hubiese alcanzado un disparo, plegaron sus alas, torcieron sus cuellos, extendieron las patas hacía adelante e iniciaron una brusca trayectoria descendente: cayeron sobre el muladar como embrutecidos paracaidistas. Apiñados junto al cadáver de una raquítica yegua, se sumergieron en un sonoro batiburrillo de sangre, plumas, visceras y esquirlas de hueso. Ni respetan las colas ni ceden el paso a familiares y amigos. Se picotean, empujan, golpean y arrastran como animales. Saltan lateralmente como luchadores de sumo y balan como corderos excitados. Desde la llegada del primer carroñero apenas han pasado 20 minutos, y ya son más de cien los comensales. Los que formaban el grupo de avanzadilla buscan ahora las partes blandas de la correosa caballería. Meten sus cuellos pelados por la boca, arrancando los labios y la lengua, y por el recto, destrozando los intestinos. Uno picotea las ubres hasta romperlas. Otro vacía el ojo derecho con una certera succión. Dos cuervos esperan, a pocos metros del cadáver, los restos orgánicos que salen despedidos por el fragor de la batalla.
En muy poco tiempo, el fúnebre cortejo cambia de aspecto. Deja de ser una asamblea de basureros para convertirse en un sínodo de enterradores. El rojo de la sangre tiñe la gorguera de plumón blanco que rodea sus pelados gañotes. Las alas, de casi tres metros de envergadura en el caso de los buitres negros, presentan síntomas de deterioro. Los más fuertes, ya con los buches repletos, sestean al sol. Los más débiles, aún hambrientos, rebañan los tendones y husmean en los huesos quebrados. El muladar, un merendero para buitres en el que los humanos depositan los cadáveres de sus animales domésticos muertos, parece un campo de batalla, el escenario donde se desarrolla la escena final de una película medieval. Quijadas de caballos clareadas por el agua, el viento y el sol, esqueletos de burros casi completos, cráneos de cabras con incipientes cornamentas, articulaciones de gorrinos incapaces de pasar los controles de triquinosis, un profundo olor a muerte y desolación...
RECUPERACIÓN Los buitres leonados son noticia en España porque se trata de una de las pocas especias animales que han duplicado su número en los últimos diez años. De las 8.000 parejas censadas en 1989 se ha pasado a las más de 16.300 actuales. Una excelente noticia para conservacionistas, ornitólogos, ganaderos y, en general, para todos los amantes de la naturaleza salvaje. Perseguidos durante décadas por alimañeros y cazadores, considerados aves de mal agüero por campesinos, los buitres dejaron de reinar por los cielos ibéricos a partir de los años 60. Ahora podemos incluso exportar parejas a los países europeos que no tienen tanta suerte para que intenten reintroducirlos en lo que fueron sus hábitats naturales.
"Hace 30 años, los buitres eran abundantísimos en España", escribía Félix Rodríguez de la Fuente en 1971. "El ganado de labor y los rebaños de ovejas les ofrecían el suficiente alimento para mantener sus prósperas colonias, que constituían una verdadera policía sanitaria de los campos españoles", continuaba. "Más tarde, su estrella comenzó a declinar, porque la maquinaria sustituyó al animal doméstico, y entre algunos desalmados cazadores se puso de moda disparar con sus rifles sobre estos inofensivos y beneficiosísimos carroñeros".
El célebre naturalista ignoraba que con el paso del tiempo aumentarían los enemigos de tan beneficioso carnicero. Y es que en demasiados cotos de caza se utiliza todavía el veneno para acabar con los depredadores, desde zorros a rapaces, que se consideran enemigos naturales de especies cinegéticas como las perdices y los conejos. Los buitres, en su intento por llevar hasta el final su trabajo, comen los cadáveres envenenados con estricnina y derivados, y sufren su misma suerte. Algunos ejemplares, generalmente jóvenes con poca experiencia, acaban sus días estrellándose contra líneas eléctricas o molinos de energía eólica. Otros no llegan ni siquiera a nacer: por un lado, desaprensivos coleccionistas de huevos arrebatan a los padres lo que tras unos 50 días de incubación se convertiría en su cría. Por otro, las molestias de turistas, escaladores o cazadores en las áreas de nidificación, esos cortados salvajes donde instalan las colonias de buitres sus nidos, les obligan a abandonar su tarea reproductora en muchas ocasiones.
ATACAN LOS BUITRES El último atentado contra su integridad física pudo llegar como consecuencia de una absurda noticia. "La superpoblación hace de las suyas: atacan los buitres", rezaba la portada de la revista de la Federación Española de Caza de enero de 1997. "La rebelión de los buitres", pudo leerse el 29 de abril del mismo año en el diario La Vanguardia. "La ciencia ha descubierto un grupo de buitres, animales carroñeros por excelencia, atacando y matando animales vivos", continuaba diciendo ese diario, promotor de una peregrina idea de cambios en el comportamiento de estas rapaces. Sugerían que ante la formidable explosión demográfica de la especie en Navarra, los buitres leonados habían cambiado sus milenarios hábitos y comenzaban a atacar a las ovejas vivas. Los pastores rápidamente se pusieron de su lado, dispuestos a cobrar cuantas indemnizaciones fuese necesario: desde entonces se han presentado decenas de denuncias, aunque sólo se han pagado 80 casos. Seguramente demasiados. "Las noticias divulgadas en la prensa sobre un supuesto y repentino cambio de conducta en los buitres leonados, apoyadas por una burda experimentación seudocientífica, le han convertido en chivo expiatorio de los intereses confluyentes de ciertos gremios, siempre muy dispuestos a pescar en río revuelto", escribió Francisco J. Purroy, entonces presidente de la Sociedad Española de Ornitología (SEO-Birdlife) en el numero 98 de su revista La Garcilla (1977).
"Lo que no cuenta el periódico catalán es que esta oveja (la utilizada en su reportaje), vieja y con la pata trasera descoyuntada, fue atada mediante una cuerda de 50 centímetros en un pastizal en el que las rapaces habían devorado carroña de cordero", continúa Purroy. "Tras seis días de espera, y previa colocación el sexto día de una oveja muerta al lado de la oveja cebo, hecha polvo por su herida, la sed y el amarre, bajan 70 buitres y devoran la muerta y la viva. Otra oveja viva, vigorosa y atada con un ramal de siete metros, respondió a la cercanía de buitres posados moviéndose, sin riesgo de ser agredida, según la pauta esperable en una oveja sana".
Los buitres no fueron diseñados para matar. Sus garras han perdido gran parte de su función prensil, y sus uñas carecen de vigor. No lograrían retener a un animal sano. Además, por su tamaño y su forma de volar son incapaces de sorprender a esa posible pieza. Y su recio pico, capaz de rasgar duras pieles y romper huesos, no tiene la mortal curvatura de los picos de águilas y halcones. Son, eso sí, máquinas de desgarrar perfectas. Trituradoras capaces de engullir tantos kilos de carne en una sola sentada como para no poder levantar el vuelo en horas. Buches todopoderosos dispuestos a digerir carnes en cualquier fase de putrefacción.
Los buitres leonados tienen una envergadura de 2,5 metros, pesan entre 8 y once kilogramos y son capaces de alejarse más de 50 kilómetros de la colonia en busca de carroña para alimentarse. Antiguamente se hablaba de su fino olfato, capaz de localizar animales muertos a decenas de kilómetros. Hoy sabemos que lo realmente prodigioso es su vista, sentido con el que pueden localizar los nerviosos vuelos de los pequeños corvidos, que son quienes realmente localizan los cadáveres. Cuando no tienen suerte en sus vagabundeos aéreos, o cuando las condiciones climáticas les resultan demasiado adversas, pueden someterse a dos o tres semanas de involuntario ayuno.
La puesta de los buitres leonados es generalmente de un sólo huevo, que mide unos 92 por 71 milímetros y se incuba entre 47 y 55 días. El pollo permanece en el cantil que hace de nido, alimentado por sus padres, alrededor de dos meses. Y si el veneno, el plomo o los cables no se cruzan en su camino, pueden vivir hasta 30 años.
LIBERACIÓN Antes se le acusaba de saquear tumbas. Ahora, de algo que les resulta tan biológicamente imposible como matar . En el siglo XV les consideraban visionarios, capaces de seguir el rastro de los ejércitos y de adivinar con días de anticipación dónde se iban a producir sangrientos combates. El escritor británico, nacido en Bombay, Rudyard Kipling, dijo que "tenían la muerte escrita en el rostro". Los viajeros románticos les tirotearon por toda Iberia en nombre de la ciencia. "Sin perder un segundo disparé el primer cañón y el ave cayó, precipitándose hacia el valle. Disparé el segundo cañón. Haciendo otro esfuerzo, abrió sus alas, voló unos centenares de metros y, entonces, remontándose un poco, juntó sus alas y cayó muerto, rodando ladera abajo sobre la pedriza", escribió el príncipe austriaco R. Crown tras matar un quebrantahuesos en Sierra Nevada, en 1889.
Los budistas zen de Chungdu, en el Tíbet, aún utilizan a sus buitres como colaboradores en un rito funerario al que llaman funeral para nacer. Abandonan el cuerpo de sus difuntos en una montaña, que equivaldría a nuestros muladares, para que los carroñeros se alimenten con ellos, liberen al espíritu de su aventura carnal y, de esa manera, puedan acceder a la gloria paradisíaca del alma. El buitre vive gracias a su carne, dicen, y gracias a él es posible la liberación de sus almas.
Lo que en el Tíbet es un animal totémico en España era hasta hace poco un ser marginado, un perdedor. Maestros del aire, los buitres leonados han logrado recuperar el pulso gracias al crecimiento de la cabaña ganadera, la creación de muladares y el control por parte de la Administración y las organizaciones ecologistas de venenos y escopeteros. El estudio y la investigación nos hacen ver al buitre como un desinteresado colaborador y no como un siniestro enviado de la muerte.
El III Censo Nacional realizado por la Sociedad Española de Ornitología (SEO-Birdlife) habla de entre 16.322 y 16.590 parejas de buitre leonado en la Península Ibérica. Navarra alberga la mayor población con más de 2.000 parejas, seguida por las provincias de Huesca y Teruel con más de 1.500, Burgos con 1.400 y Cádiz con 1.300. Con respecto al anterior censo, realizado en 1989, los lugares que ha registrado un mayor aumento han sido el País Vasco (400%), Madrid (295%), Tarragona (289%) y Ávila (260%). Sólo en Málaga parece haberse registrado un ligero descenso poblacional.
El leonado es el más abundante de los buitres ibéricos, pero no el único. Comparte los cielos de la Península con otras tres especies bien diferentes: el buitre negro, el alimoche y el quebrantahuesos. Ellos no tienen tanta suerte. Las tendencias de sus poblaciones siguen a la baja. Los especialistas nos recuerdan que se ha ganado una batalla, pero no la guerra por la conservación. Ajenos a las luchas terrestres, los dueños del cielo siguen volando en círculos, buscando nuevos cadáveres, recordándonos que todavía existe una Península Ibérica salvaje y libre.
Javier Pérez de Albéniz-magazine
http://www.elmundo.es/magazine/m12/textos/buitres1.html

lunes, 11 de febrero de 2013

MULADARES

Hubo un tiempo donde las aves necrófagas se alimentaban en los campos de todo el mundo de manera natural, los ganaderos no disponían de tractores o maquinaria moderna tenían burros, bueyes, mulos o caballos para las labores de labranza y una vez estos fallecían los dejaban en el campo y los carroñeros se encargaban de eliminar el cadáver.
Hoy ya no se usan estos animales lo que provocó el descenso de las poblaciones de aves rapaces necrófagas, se crearon espacios acondicionados para alimentarlas con cadáveres enteros o también restos de animales procedentes de granjas o explotaciones ganaderas.
Hay una realidad que no debemos olvidar estas aves que me gusta definirlas como sanadoras, contribuyen a eliminar los posibles focos de infección de animales lo mismo salvajes como domésticos que morían en nuestros campos.
La importancia de los muladares de cara al reciclaje de animales muertos no aptos en muchos casos para alimentación humana es indiscutible, es así que la dieta de los buitres está compuesta en su mayoría por cadáveres de ganado vacuno, lanar, caprino y porcino, dependiendo de las explotaciones ganaderas de la zona donde residan las necrófagas; también ocurre en cotos privados de caza o zonas de montaña donde se realiza esta actividad en monterías, en muchísimas ocasiones quedan heridos mortalmente animales como ciervos, corzos, jabalís o gamos y  los convierten en el principal recurso de las poblaciones de necrófagos de la zona.
Hay cuatro especies por excelencia beneficiarias de los muladares, Buitre leonado, Buitre negro, Alimoche y Quebrantahuesos, siempre con un orden a la hora de alimentarse por dominio jerárquico quedando normalmente siempre a la espera del fin del festín los quebrantahuesos para el provecho de los esqueletos.
Podemos encontrarnos también especies como el Águila real,Milano real y córvidos, estos últimos suelen ser los señaladotes de cadáveres al llegar los primeros se encargan en general de pequeños cadáveres como conejos o animales de granja pequeños y a su vez hacen que se vean atraídos las grandes necrófagas al lugar.
MENSAJE: No podemos olvidar que estas aves se les consideraba con tono despectivo alimañas,persiguiendolas,envenenandolas e incluso disparándolas, hoy gracias a muchos estudiosos de estas hermosas aves,voluntarios,organizaciones y amigos de las aves son especies protegidas y podemos disfrutar de su espléndida presencia en nuestros cielos y su aumento de población llegando a repoblar lugares de otros países.
GRACIAS A TODAS Y TODOS LOS QUE HACEIS QUE ESTO SEA ASI.








domingo, 10 de febrero de 2013

MARCAS ALARES Y ANILLAS

AGRADECIMIENTO:
Muchas gracias por su generosidad por facilitarme los datos de marcas alares de estos ejemplares observados y fotografiados en Lumbier Navarra y contribuir al desarrollo de este blog y a la difusión de estas hermosas aves.
Daviz Arranz
Carmelo Fernández
Jesús Mari Lekuona
Los buitres FPM, H1H y FPT fueron marcados en 2010 por Calidad Ambiental (J.M.Lekuona) en el PASAN de Lumbier.
Mientras que los Buitres L2U y M2W han sido marcados por el Servicio de Conservación de la Biodiversidad dentro del Proyecto Interreg Necropir POCTEFA 130/09 (www.pirineosostenible.eu): el buitre L2U en el muladar de Lumbier y el M2W en el de Carcastillo. Los dos fueron sexados genéticamente por ADN mitocondrial como machos y actualmente serían adultos
Además se da la circunstancia de que el L2U cría habitualmente en la cercana colonia de La Piedra (Lumbier).







Marca alar:
 FPM 
Especie:
Buitre leonado (Gyps fulvus)
Fecha de marcaje alar:
21/07/2010
Sexo:
Desconocido
Edad:
Inmadura/Subadulta
Edad EURING:
7 Nacido antes pasado año cal. (post 2a); actualm. 3º año cal.
Anilla metálica:
1109492
Tarso anilla metálica:
Derecho
Código anilla PVC:
 FPM 
Tarso anilla PVC:
Izquierdo
Lectura:
Descendente
Lugar de anillamiento:
PASAN de Lumbier
País:
España
Provincia:
Navarra
Localidad:
Lumbier
Método de captura:
Capturadero móvil mod. GYPS de Màquia
Envergadura:

Coordenadas:
30T X637.200 Y4.722.700
Peso:

Grasa:




Marca alar:
 FPT 
Especie:
Buitre leonado (Gyps fulvus)
Fecha de marcaje alar:
21/07/2010
Sexo:
Desconocido
Edad:
Adulta
Edad EURING:
10 Nacido antes 4º año cal. (post 4a), más de 4 años cal., ad.
Anilla metálica:
1109496
Tarso anilla metálica:
Derecho
Código anilla PVC:
 FPT 
Tarso anilla PVC:
Izquierdo
Lectura:
Descendente
Lugar de anillamiento:
PASAN de Lumbier
País:
España
Provincia:
Navarra
Localidad:
Lumbier
Método de captura:
Capturadero mÓvil Mod. GYPS de MÀquia
Envergadura:

Coordenadas:
30T X637.200 Y4.722.700




Marca alar:
 H1H 
Especie:
Buitre leonado (Gyps fulvus)
Fecha de marcaje alar:
25/08/2010
Sexo:
Desconocido
Edad:
Adulta
Edad EURING:
10 Nacido antes 4º año cal. (post 4a), más de 4 años cal., ad.
Anilla metálica:
1110548
Tarso anilla metálica:
Derecho
Código anilla PVC:
 H1H 
Tarso anilla PVC:
Izquierdo
Lectura:
Descendente
Lugar de anillamiento:
PASAN de Lumbier
País:
España
Provincia:
Navarra
Localidad:
Lumbier
Método de captura:
Capturadero móvil Mod. GYPS de Màquia
Envergadura:

Coordenadas:
30T X625.723 Y4.689.916

 L2U 
Especie:
Buitre leonado (Gyps fulvus)
Fecha de marcaje alar:
13/10/2010
Sexo:
Desconocido
Edad:
Inmadura/Subadulta
Edad EURING:
9 Nacido antes 3º año cal. (post 3a); act. 4º año cal., ad./subad
Anilla metálica:
1110392
Tarso anilla metálica:
Derecho
Código anilla PVC:
 L2U 
Tarso anilla PVC:
Izquierdo
Lectura:
Descendente
Lugar de anillamiento:
Comedero de Lumbier
País:
España
Provincia:
Navarra
Localidad:
Lumbier
Método de captura:
Capturadero portátil Mod. GYPS de Màquia
Envergadura:
244 centímtros
Coordenadas:
30T X637.000 Y4.722.550
Peso:
9.000 gramos
Grasa:

Tarso general:
124.5 milímetros


Marca alar:
 M2W 
Especie:
Buitre leonado (Gyps fulvus)
Fecha de marcaje alar:
09/11/2011
Sexo:
Desconocido
Edad:
Adulta
Edad EURING:
10 Nacido antes 4º año cal. (post 4a), más de 4 años cal., ad.
Anilla metálica:
1111338
Tarso anilla metálica:
Izquierda
Código anilla PVC:
 M2W 
Tarso anilla PVC:
Derecha
Lectura:
Ascendente
Lugar de anillamiento:
Muladar de Carcastillo
País:
España
Provincia:
Navarra
Localidad:
Carcastillo
Método de captura:
Capturadero portátil Mod. GYPS de Màquia
Envergadura:
266 centímetros
Coordenadas:
30T X625.700 Y4.689.900
Peso:
9.300 gramos
 Con el marcaje alar se intenta paliar la dificultad que supone el identificar a las aves en vuelo y, sobretodo en los largos periodos de descanso, momento en el cual los tarsos y las anillas de PVC quedan ocultas entre las plumas pectorales o cuando el ave se sitúa de espaldas al ornitólogo. Para resolver estos contratiempos, y gracias al intercambio de experiencias con ornitólogos de otros países como EEUU, Grecia o Israel, se diseñaron estas marcas alares patagiales de lectura dorsoventral LDV Mod. Pat. 20070022. Estas marcas alares reúnen las ventajas de las marcas alares empleadas tradicionalmente. Permiten lecturas en vuelo como las marcas humerales y adoptan el sistema de fijación de las marcas patagiales convencionales. Así, nuestros dispositivos van fijados mediante crotales a esta membrana que tanto aves como murciélagos poseen en sus alas y que, gracias a las escasas terminaciones nerviosas no ocasionan prácticamente dolor al animal en el momento de la perforación.
Estos requerimientos están íntimamente ligados a sus hábitos y al ambiente en que se alimenta y se reproduce, siendo aspectos esenciales y que han de tenerse siempre en consideración antes de elegir el sistema de marcaje más adecuado. El empleo de un color o un tamaño de marcas alares inadecuado puede interferir gravemente en los procesos vitales y afectar gravemente a la especie que pretendemos estudiar y proteger. Su correcta elección puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso de nuestro proyecto o trabajo.
Ante cualquier duda te rogamos contacte con nosotros, pues Màquia no sólo pone a tu disposición su asesoramiento, sino que también le pone en contacto con aquellos clientes con quien pueda intercambiar experiencias o plantear sus consultas.
La Estación Biológica de Doñana (EBD) es la responsable de la coordinación de los
marcajes con anillas de color en España. Cualquier proyecto que se inicie ha de contactar
con la misma para evitar solapamiento de códigos.
Se muestran a continuación los proyectos agrupados por especies. En los programas
de marcaje con bases de datos cuya gestión no pertenece a la EBD se añade el
coordinador del mismo, recordándose, sin embargo, que la tramitación de lecturas y
recuperaciones ha de hacerse a través de la Oficina de Anillamiento de la EBD.
Aegypius monachus- Buitre negro(Anilla de color amarillo, blanco o negro con un
código alfanumérico de 3 caracteres grabado)
Aegypius monachus-Buitre negro(Anilla de color amarillo,blanco o negro con un código alfanumérico de 3 caracteres grabado)
Gypaetus barbatus- Quebrantahuesos(Anilla de color amarillo con un código
alfanumérico de 2 - 3 caracteres grabado:
AM[ _ _ ]   AM[ _ _ _ ]
1. Anillas de color en ambas patas y marcas
alares en ambas alas. Fundación para la
Conservación del Quebrantahuesos. J.A. Gil
Gyps fulvus- Buitre leonado(Anilla de color amarillo con un código
alfanumérico de 3 caracteres grabado:
AM[ _ _ _ ]
En la base de datos hay uno con anilla blanca
con un código alfanumérico de 3 caracteres
grabado: B[5R1].
1. Marca alar amarilla con código alfanumérico
blanco en ambas alas.
Álvaro Camiña y Àlvar Seguí
Gyps rueppellii- Buitre de Rupell(1. PVC amarillo con código negro 3F5.
Colectivo Ornitológico Cigueña Negra COCN)


El marcaje de buitres como herramienta para  estudiar el impacto de los parques eólicos
Edición julio 2008

Desde hace una década, el centro de Asturias se ha visto recolonizado por los buitres, constituyéndose en los Concejos de Proaza y Quirós varias colonias reproductoras que en total mantienen una población de unos 60 ejemplares y entorno a 20 parejas reproductoras.

Ya se ha comprobado en Asturias alguna mortandad de buitres a causa de los choques con las aspas de los molinos en algunos parques eólicos. 

Es por ello que el FAPAS, con el apoyo de la Consejería de Medio Ambiente del Principado de Asturias, va a poner en marcha un trabajo de seguimiento de 10 ejemplares de buitre leonado que permita conocer con mayor exactitud las zonas de campeo de estos animales y valorar la posible incidencia negativa que puedan tener sobre ellos, tanto los parque eólicos ya instalados en Asturias, como los proyectos de construcción de los nuevos parques eólicos que se pretenden construir en la región
En el trabajo de seguimiento en Asturias se van a marcar 10 ejemplares de buitre leonado adultos, que portarán marcas alares de color amarillo con las numeraciones correspondientes de F (fapas) A (asturias) y la numeración del 0 al 9.

Estas marcas alares son fáciles de identificar, no interfieren en los movimientos de los animales y permiten obtener información del movimiento de los buitres sin necesidad de radiomarcarlos, a la vez que es mucho más práctico que el anillamiento.

La jaula ha permanecido en el lugar de captura durante unos dos meses para que los buitres estén acostumbrados a ella y de hecho no tienen ningún problema para entrar a comer dentro, gracias a la cámara digital de infrarrojos se ha podido comprobar en múltiples ocasiones. 

El sistema de disparo de la trampa es manual y con visión de ella desde un hide colocado a  unos 30 metros. Una vez que el animal haya caído en la jaula se extraerá de la misma, se le colocarán las marcas alares de alta visibilidad, se le tomarán las medidas y se soltará sobre el terreno. 

El trabajo de seguimiento del FAPAS pretende obtener información para que puedan ser compatibles tanto la construcción de los parque eólicos, como salvaguardar la necesaria conservación de las aves carroñeras, cuya función en la naturaleza cobra gran importancia ya que, al alimentarse de carroñas, son los elementos naturales más importantes que existen en la naturaleza para garantizar la sanidad ambiental entre la fauna, tanto salvaje como doméstica. 
El objetivo de este trabajo es evaluar la posible incidencia que la instalación de parques eólicos pueda tener sobre la población de las aves carroñeras.

La producción de energías limpias, a través de la instalación de parques eólicos en las montañas, ha puesto en evidencia que también pueden tener algunos impactos negativos sobre el medio ambiente. 

Durante los últimos años, han sido numerosas las denuncias presentadas por entidades conservacionistas alertando de la mortandad de especies protegidas que causan las aspas de los molinos eólicos cuando están instalados en zonas de influencia de fauna silvestres.
La especie que en España está sufriendo un mayor impacto de mortandad por esta causa son las grandes aves como los buitres o las águilas reales.

En Asturias, aunque la población de buitres no tiene tanta importancia como otras áreas de la Península Ibérica, los esfuerzos de conservación de esta especie desde hace veinticinco años, han dado como resultado la presencia de dos áreas estables donde estas aves se reproducen y viven. El área más importante donde habita en buitre leonado es en los Picos de Europa, donde se estima una población de entre 125 y 150 parejas reproductoras.
 

PRESENTACIÓN
España es el país europeo que cuenta con mayor patrimonio natural.
En lo que se refiere a las aves, el sesenta por ciento de las especies que
viven en Europa pueden verse en España. Las aves, además, suponen un
excelente indicador para conocer el estado de conservación de un determinado lugar. Por este motivo, el Ministerio de Medio Ambiente apoya iniciativas encaminadas a mejorar el conocimiento de las aves con el fin de
contribuir a su conservación y a la de la naturaleza en su conjunto. Hoy en
día, una gran cantidad de los datos que se obtienen es gracias al anillamiento
científico, labor que desarrollan voluntariamente varios cientos de
anilladores,  personas que de forma altruista y desde el anonimato se ocupan de manipular las aves con el fin de obtener información sobre sus
migraciones y su comportamiento.
En nuestro país existe hoy en día un plantel de ornitólogos de primera
línea, tanto profesionales como aficionados, la mayoría de los cuales se han
iniciado en la ornitología anillando aves en el campo, buena muestra de que
el anillamiento, aparte de ayudarnos a desentrañar el misterio de los movimientos migratorios, proporciona una inmejorable formación para conocer
de cerca el mundo de las aves, y para aprender a amarlas y a respetarlas.
Han pasado ya más de 100 años desde que el anillamiento científico de
aves se empezó a emplear como técnica de estudio para conocer con más
precisión los desplazamientos, migraciones y áreas de invernada y cría de
estos animales. Durante este tiempo la técnica ha evolucionado mucho y
han aparecido métodos mucho más sofisticados, tanto de marcaje como de
captura, tecnológicamente tan avanzados como el radio seguimiento vía
satélite. Sin embargo, ninguno de ellos ha conseguido desplazar al
anillamiento científico convencional como herramienta de estudio eficaz,
sencilla y económica.
Desde el año 1983 existe una Oficina de Anillamiento, con sede en la
Dirección General de Conservación de la Naturaleza (Ministerio de Medio Ambiente), cuya misión es gestionar el anillamiento científico en estrecha colaboración con la Sociedad Española de Ornitología. Esta oficina
cuenta con un banco de datos en el que existen 3.500.000 registros de aves
anilladas y 70.000 recuperaciones, lo que además de constituir una valiosa
fuente de información, es también una poderosa herramienta de gestión de
cara a la conservación de las aves y sus hábitats.